Las exportaciones pueden contribuir al desarrollo del Pacífico colombiano si dejamos de ver a la región solo como un canal de tránsito y empezamos a potenciar la producción local (como la pesca, el agro o el cacao). Al exportar con valor agregado directamente desde el territorio, se genera empleo formal y digno, lo que ayuda a disminuir los altos índices de informalidad. Además, la exigencia de competir en mercados internacionales impulsa mejoras en la infraestructura vial y los servicios de los municipios, logrando que el comercio exterior se traduzca en ingresos reales para las comunidades y en un verdadero progreso social para la región.