Perfilado de sección

  • El Taller de Diseño III aborda la relación entre la composición, el lugar y la función. La composición no se entiende aquí como un ejercicio formal autónomo, sino como el instrumento con el que el arquitecto ordena el espacio: a partir de ella se disponen los llenos y los vacíos, los recorridos, la luz y las relaciones entre las partes del proyecto.

    Sobre esa base, el curso incorpora de manera progresiva las condiciones que hacen que una composición se convierta en arquitectura: el lugar, con su topografía, su clima, su paisaje y su normativa; y la función, entendida como el programa de necesidades que el espacio debe resolver. Los conceptos constitutivos del proyecto —composición, función y construcción (venustas, utilitas y firmitas, según Vitruvio)— se trabajan de forma integrada y no como asuntos separados.

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  • Ejercicio Diagnóstico.

    El ejercicio diagnóstico de composición busca establecer un punto de partida claro: antes de avanzar en el programa, es necesario saber qué herramientas conceptuales y perceptivas trae consigo el estudiante de tercer semestre, más allá de si sabe "dibujar bien" o manejar un software. Se trata de indagar cómo el estudiante entiende y organiza los elementos básicos del lenguaje visual —punto, línea, plano y volumen— y si es capaz de reconocer en una composición abstracta relaciones como equilibrio, proporción, ritmo, jerarquía, tensión, dirección, contraste y unidad, que son la base sobre la cual luego se construye cualquier decisión proyectual en arquitectura.

    Al plantear el ejercicio en clave abstracta, sin un programa funcional o un contexto que "resuelva" el problema de antemano, se aísla la variable compositiva pura: se observa si el estudiante organiza el espacio con intención, si controla la escala y las proporciones entre las partes, si logra generar jerarquías visuales claras, y si entiende conceptos como figura-fondo, densidad, vacío y lleno, o simetría y asimetría como recursos expresivos y no solo como resultado del azar. También permite ver si distingue entre orden geométrico y orden compositivo, y si es capaz de justificar sus decisiones con un mínimo de conciencia crítica sobre lo que está construyendo.

    Este diagnóstico no busca calificar destrezas técnicas avanzadas, sino detectar vacíos conceptuales heredados de semestres anteriores —confusiones entre composición y decoración, entre orden y simetría, o entre equilibrio visual y equilibrio compositivo— para que el docente pueda calibrar el nivel de partida del grupo y ajustar la progresión de contenidos del semestre. En últimas, funciona como una fotografía inicial de las competencias compositivas del estudiante, que servirá de referencia para medir su evolución a lo largo del curso.

  • ESPACIO-LUZ-CIRCULACIÓN. EJERCICIO PROYECTUAL

    El ejercicio proyectual 03 —Espacio, Luz y Circulación— toma como referente las Bodegas Bell-Lloc de RCR Arquitectes, en Girona, una obra donde la arquitectura se repliega en el terreno hasta casi desaparecer en él, y donde el recorrido, la luz y la materialidad oxidada del acero dejan de ser accesorios para convertirse en los verdaderos instrumentos de la composición espacial. Más que una tipología para replicar, esta obra ofrece una manera de pensar el proyecto: fragmentar el espacio mediante fisuras excavadas en la tierra, convertir la circulación en la experiencia misma de habitar el lugar, y dejar que la luz penetre de forma controlada, revelando la profundidad, la textura y la secuencia del recorrido.

    A partir de esta referencia, se propone que el estudiante de Diseño 3, traslade esta lógica compositiva a un ejercicio propio: no se trata de imitar la forma de Bell-Lloc, sino de apropiarse de su razonamiento espacial y aplicarlo sobre un contexto con determinantes topográficas particulares, utilizando nueve módulos genéricos que deberán transformarse y articularse con el terreno. El desafío consiste en pensar el espacio en sentido vertical, resolver la circulación como estructura organizadora del proyecto, y emplear la luz como elemento definidor de atmósferas y jerarquías espaciales.

    De esta manera, el ejercicio busca que el estudiante integre los principios ordenadores y las operaciones de transformación trabajados en clase, entendiendo espacio, luz y circulación no como temas independientes, sino como dimensiones de un mismo problema compositivo, que debe resolverse con coherencia en el modelo tridimensional, los gráficos descriptivos y el texto explicativo que sustente cada decisión proyectual.